Reabrir el caso de Nalyd Liceaga, pues su asunto no ha sido resuelto en 13 años

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Lic. Olga Sánchez Cordero
Secretaria de Gobernación
Presente.

Me permito dirigirme a usted para molestarla con un informe tocante a una de las injusticias mayores que ciertas autoridades hayan cometido en contra de un biólogo marino que para realizar sus estudios en la Escuela de ciencias del Mar, se puso a trabajar en  el área de ecología como inspector en el ayuntamiento de Boca del Río. Su nombre es Nalyd Liceaga Rangel. El presidente municipal en el año 2008, fecha en que tuvieron lugar los hechos era Miguel Angel Yunes Márquez, hijo de quien más tarde sería gobernador por dos años del Estado de Veracruz, Miguel Angel Yunes, ambos con el mismo nombre.

Una mañana el biólogo se puso en marcha a efectuar una inspección para confirmar que la ecología municipal no había sido dañada.Se encontró conque en un predio habían sido talados 20 árboles. El propietario del inmueble de esa manera ampliaba su espacio para construir un edificio mayor. De inmediato le entregó Nalyd a quien le pareció ser el propietario (y acertó) y le entregó un citatorio para que acudiera al ayuntamiento a abordar el asunto de la multa a aplicársele.

El talador resultó ser Jorge González Torres, dirigente fundador del PVEM, quien de inmediato se dirigió en su vehículo al ayuntamiento a quejarse de Nalyd y pidió su cese inmediato que fue concedido. El presidente municipal le dijo a Nalyd que si demandaba o hacía público el nombre de González Torres, se las vería con él. Cumplió su palabra. El ayuntamiento de Boca del Río y la familia perversa que lo controla no han permitido que Nalyd sea indemnizado. Y esta resistencia es apoyada por la CEDH.

Con ese motivo, Nalyd demandó ante el tribunal competente en Xalapa al ayuntamiento de Boca del Río. Se le dio la razòn y el ayuntamiento recibió copia del laudo que ordenaba indemnización y restitución. Entre 2009 y 2020 ha habido 11 audiencias de Nalyd y su abogado con un abogado del ayuntamiento. Y siempre se le dijo que no se podía cumplir la orden judicial porque no había dinero. Eso es extraño en un ayuntamiento donde los regidores tenían asignado un salario de medio millón de pesos al mes.

Hace dos años Nalyd acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humano, en Xalapa, y a lo largo del tiempo transcurrido quienes allì trabajan, que fueron heredados por el gobierno estatal actual de Morena, le han dado largas. No se han comportado, en suma como corresponde a un organismo al que se le ha conferido la función de velar por la seguridad y los intereses de los que no cuentan con mucho dinero.

Lo que se ha hecho con Nalyd no tiene nombre. Es una verdadera aberración. 

Los derechos humanos son una asignatura que usted conoció conoció siendo magistrada. Le pido por ello, encarecidamente, su intervención directa, para que Nalyd salga del impasse y la humillación.

La saluda atentamente

Gastón PARDO PEREZ

Móvil 55 3209 1040

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